Una nueva edición del Clásico del Norte se vivió el sábado pasado en el marco de la fecha 3 del Torneo de Ascenso, un encuentro que terminó con un pálido 0 a 0 que dejó más sensación de derrota que de punto ganado. Iquique fue un equipo dominante y propuso mucho más, pero los goles simplemente no llegaron, y el hincha resiente el no haber obtenido la victoria frente al clásico rival (y clásico derrotado) en el marco de este -dígalo usted- clásico.
Este siempre importante cotejo nos deja mucho para hablar y analizar, por lo que volvemos a traerles una nueva entrega de lo bueno, lo malo, lo lindo y lo feo de Deportes Iquique versus San Marcos de Arica.
Nota por: Nicolás Olivares
Fotos por: Fabián Cejas / Primera B de Chile @fabiancejas
Lo bueno:
Otro arco en cero a la bolsa

Una parte de la igualdad sin goles en el encuentro pasa por la ineficacia de una de las líneas de Iquique durante el partido, pero la otra, en cambio, pasa por todo lo contrario. En el ámbito defensivo, este equipo está siendo otra cosa, y creo que este sábado la zaga iquiqueña tuvo su actuación más brillante de la presente temporada.
La dupla de centrales que protegen el arco de los Dragones sigue operando a un nivel altísimo, siendo verdaderos leones en la cobertura y corte de balones, y complementando de buena manera al equipo con buen pie y salidas con balón desde la retaguardia. Mucho se ha hablado del nivel de Franco Ledesma, figura del elenco celeste, y que solo fue regateado una vez durante todo el partido, pero también se debe hacer hincapié en la actuación de Jorge Nicolás Ayala.
El zaguero uruguayo, que incluso fue mirado en menos y criticado por un medio local en sus primeras apariciones, ha tenido un rendimiento al alza en el comienzo de este campeonato, haciendo gala de un timing preciso para alejar las amenazas, y convirtiéndose en el “bombero” por excelencia de la línea defensiva iquiqueña.
En cuanto a los laterales, sin deslumbrar, cumplieron con un partido correcto. Ambos sumándose en repetidas ocasiones al ataque, y volviendo oportunamente a aplacar las asociaciones más peligrosas de San Marcos, la de Ábalos y Cubillos por la banda de Espinoza, y la de Águila y Melivilú por la del joven Dilan. Éste último corrió hasta terminar fundido, quizás el cambio por el Pitu Contreras era para hacerlo unos minutos antes.
Aparte del cometido de la línea de cuatro, Daniel Castillo es otro que tuvo una actuación destacada, salvando más de un balón de gol, y dando una seguridad que lo elevan como otra de las figuras del clásico. Los datos hablan por sí solos, y el esfuerzo en conjunto del Dani y la línea defensiva nos tienen con 4 porterías imbatidas en 5 partidos oficiales, con solo un gol en contra, y como el único equipo invicto del fútbol chileno. Datos, no opiniones.
Lo malo:
Alergia al gol: sin Puch y Ramos no hay “pepas”

Como mencioné anteriormente, la otra parte de esta igualdad sin goles pasa por un CDI con graves problemas para finalizar las jugadas ofensivas. Parte de estos fallos pueden atribuirse a la mala suerte, pero muchos otros a la improvisación en la que tuvo que incurrir el cuerpo técnico ante la ausencia de las dos grandes figuras que tiene el equipo adelante.
Y es que sin la eficiencia del Chanchito Ramos ni la habilidad de Edson Puch, pareciera que hubiésemos podido estar jugando más de dos horas y el balón no iba a entrar en la red del rival. Dos remates al travesaño, incluido el de Agustín Venezia, cuyo pique cerca de la línea engañó a más de un ojo de la parcialidad, y un sinfín de llegadas a través de buenos balones filtrados que finalmente fueron frenados, tanto por el rival como por malas ejecuciones frente al arco.
A pesar de ser uno de los más participativos, y haber dado mucho desde el esfuerzo físico, es justo decir que César González, alineado como “nueve”, no logró su cometido en la noche de este sábado. Se nota cuando un jugador está fuera de su elemento, y a César claramente le acomoda jugar en la banda. En los dos partidos en que ha jugado centralizado le cuesta juntarse con sus compañeros, y muchas de sus posesiones terminaron en pases errados, o quites por excesiva retención. ¿Frente al arco? Nada destacable.
Es difícil calificar el partido que tuvieron Iam González y Antony Henríquez. Iam a momentos muestra la confianza ganada tras su préstamo, y ha mostrado su habilidad con el balón en los pies, pero soltar la pelotita también es una gran virtud para un puntero, y oportunidades valiosas fueron desperdiciadas por hacer “una de más”.
Antony se la ha jugado para ser el dueño de los minutos sub-21 de nuestra escuadra, y tiene con qué, sin embargo, le pasa bastante el no poseer la envergadura física como para recibir balones en altura, o resistir los embates de los defensores visitantes. Quién cambió algo el panorama fue Bayron Barrera, que metió un gran balón en su primera jugada en la cancha, y aparte de eso tuvo un remate contenido y un gol anulado que hacen pensar que lo correcto es darle el espaldarazo, y que pueda sumar minutos como titular en el futuro cercano.
Uno de los más señalados por la hinchada fue Isaac Díaz, y si bien estoy de acuerdo con que ha sido cero aporte desde su llegada, tampoco lo veo como responsable del resultado. Mal que mal, entró cerca del 75’ y cuando el dominio de Iquique ya se estaba diluyendo. ¿Ha sido un fantasma? Si, pero he visto más comentarios acerca de su cometido que de todo el resto del frente de ataque, y el tipo jugó mucho menos que el resto, este partido no cambia nada ni a su favor ni en su contra. En fin, es común que el hincha elija con prontitud su chivo expiatorio para no tener que criticar a sus favoritos.
Lo lindo:
Un historial (muy) favorable y la autocrítica
Estuvo difícil encontrar “lo lindo” cuando el resultado no fue una victoria frente a nuestros vecinitos, pero aprovecho el espacio para destacar la importancia que mantiene este clásico para nuestra institución, y sobre todo para el cuerpo técnico conformado mayoritariamente por ídolos del CDI. Sobre todo, con las cuestionables y derrotistas declaraciones provenientes de la vereda de más al norte.
Con 3 de los 4 partidos que jugaremos ante San Marcos este año ya tachados, el balance es de una victoria, dos empates y cero goles en contra. Lo cual amplía nuestro evidente dominio histórico sobre Arica. El Departamento de Datos y Estadística del Instituto Somos Celestes estuvo toda la semana realizando arduos cómputos acerca de los enfrentamientos entre ambos elencos en el fútbol profesional, y llegó a esta conclusión, publicada en nuestra página hace unos días, y que puedes leer de forma totalmente completa y detallada aquí:

Y lo que destaco es justamente la autocrítica de Rodrigo Guerrero tras el final del encuentro. Lo fácil sería decir que al menos no se perdió, pero el DT realizó un mea culpa, y dejó en claro la amargura de no haber podido hacerse con la victoria. El técnico de San Marcos en cambio, Iván Sandrock, realizó un tibio comentario, apuntando a que “siempre en un clásico es bueno, si no lo pudiste ganar, no perderlo”, una declaración mediocre que va a tono con el club al que dirige.
Quisiera también hacer una mención más que honrosa para la hermosa salida organizada por La Fiel del Norte para este cotejo. Con muchísimo ingenio y los cuadraditos de papel celofán se creó un lindo ambiente con las luces y el despliegue de los lienzos.
Ahora el dato que falta analizar es si esta es la mayor racha que llevamos sin que Nahuel Donadell nos haga un gol jugando por los llamos (?).
Lo feo:
Otro clásico más sin público visitante

Poco más que comentar. Para quiénes no entiendan la situación: no es que tengamos muchas ganas de ver las poco agraciadas caras de los 30 pelagatos que vendrían a ver este partido desde Arica, el tema es que somos muchos a los que nos gustaría ver a nuestro equipo fuera de la región, y al cerrarse a recibir a la visita acá, provoca que ocurra lo mismo allá, así de fácil.
El aforo de 9 mil personas otorgado por las autoridades perfectamente pudo haber dado para dividir y habilitar el extremo de la Galería Sur para los forasteros, pero la verdad de momento es difícil saber si esto es una cosa de no poder o no querer. Desconozco si esto viene de parte de la Delegación o del mismo club. En este último caso, para mí sería irrisorio, ya que en años anteriores se ha recibido a hinchas visitantes con mayor número de guardias, y la entrada es más y más cara cada año, plata para guardias tendría que haber.
Y para nuestra hinchada también un pequeño tirón de orejas, pues veo muchas quejas acerca del poco aforo que se ha habilitado para estas fechas, pero la Galería Norte es la ÚNICA localidad que se ha agotado en los partidos de esta temporada, así que los “expertos” de Andes a ponerse las pilas. Podemos exigir con más fuerza y razón cuando el equipo llena incluso en las malas.



