CDI vs. Antofagasta: lo bueno, lo malo, lo lindo y lo feo

Lo que vivimos en la noche de este domingo fue una montaña rusa de emociones. En medio del inusual temporal que nos ha afectado esta semana, Deportes Iquique rescató un difícil empate 1 a 1 frente a Deportes Antofagasta. Normalmente los partidos con el CDA son los menos picantes y emocionantes de los que el conjunto celeste juega con los equipos de sus ciudades vecinas -la clara falta de hinchas de Antofa siendo un factor-, pero este ¿clásico? tuvo de todo: expulsiones, penales anulados, muchas ocasiones de gol y un penal anotado en el último suspiro dejando un resultado que, no siendo el óptimo, da buenas sensaciones por lo trabajado e insistido por el cuadro local para equilibrar la cancha.

Y por todo esto, SC se enorgullece en presentarles otra entrega más de «Lo bueno, lo malo, lo lindo y lo feo», una sección reservada para esos partidos de dulce y agraz; de claros, oscuros y grises. Encuentros como el jugado este fin de semana ameritan esta reflexión sobre las cosas que salieron bien, y las cosas que salieron mal en esta igualdad por la fecha 20 de la Liga de Ascenso.

Nota por: Nicolás Olivares

Fotos por: Fabián Cejas / Primera B de Chile @fabiancejas

Lo bueno:

Uno más al invicto del CDI de Peña

Aún no entiendo por qué Jones fue a la banca, pero de todas formas, sólido Peña.

A pesar de que los últimos resultados del equipo celeste han sido positivos, hay una verdad subyacente que no debe ser eludida: si vemos el 2026 como un todo, esta no ha sido una buena campaña para Deportes Iquique. Tanto el interinato oficializado de Guerrero como el interinato extendido de Cantillana no encontraron la fórmula para lograr las victorias, y tuvimos dos tandas de 7 y 6 partidos cada una sin conocer de ellas.

El DT que llegara tras este panorama desastroso iba a tener una pega bastante importante que hacer. Al inicio, me incluyo entre los que la mano de Hernán Peña les dejaba bastantes dudas, pero con el correr de los partidos, cada vez es más evidente el avance. Se comenzó a atacar de forma más dinámica con un ágil sistema de rotación de posiciones entre los extremos y el «diez» y, sobre todo, se volvió a ordenar un bloque defensivo que había dado grandes esperanzas al inicio de la temporada, pero que se derrumbó posteriormente.

Ahora, yéndonos específicamente a lo que fue este encuentro, el punto más destacable de lo planteado por «Pepña» es como el equipo mantuvo el dominio de la refriega durante casi todo su transcurso exceptuando el momento del gol del rival, teniendo Iquique las ocasiones más claras incluso después de un suceso crítico del que hablaremos a profundidad.

¿El resultado? El Iquique de Peña suma su octavo partido consecutivo sin perder; seis por el Ascenso y dos por Copa Chile. Esto es mucho más meritorio pensando en que el conjunto celeste jugó 5 partidos en 17 días, sin que se notara un equipo desgastado en su físico y juego.

Lo malo:

Una expulsión que cambió el curso del partido

Desafortunada expulsión para el nene, podremos volver a disfrutar de su talento en la fecha subsiguiente.

Corriendo el 48′, a poco de iniciado el segundo tiempo del cotejo, el joven talento Bayron Barrera pisa en una jugada dividida a Franko Siegler, lateral de los Pumas, con el réferi mostrando la cartulina amarilla hasta que llega el llamado del VAR, que revierte la decisión a una tarjeta roja directa. Esta expulsión abre una ventana para que Antofagasta pudiese acercarse al triunfo en el que estaba siendo un deslucido desempeño.

La verdad, más que discutir si la falta fue para roja o no, porque personalmente creo que pudo haber sido interpretada de ambas formas y no hubiese sido incorrecto expulsar a Bayron in situ, no puedo evitar sentir un poco de bronca por la forma en la que se utiliza el VAR en situaciones como estas. El árbitro estaba al frente de la jugada, vio con lujo de detalle la falta, y decidió que fue amarilla. En el momento en que es llamado a revisar, esto más que indicar un posible error, es predisponer al árbitro a conceder la expulsión.

Pero bueno, todo eso ahora mismo es paja molida, todos queríamos que el VAR se aplicara en el Ascenso, y hay que bancarse su uso tanto a nuestro favor como en nuestra contra. Lo concreto es que con un jugador menos, al cuadro local le costó hacer pie por unos minutos, desorden coronado con el gol de Matías Gallegos siete minutos más tarde. Antofagasta no tenía por dónde, y logró poner todo cuesta arriba para Iquique. Y ahí es cuando el verdadero partido comienza.

Lo lindo:

Bajar los brazos nunca fue una opción

Otra vez el ingreso de Isaac termina siendo factor importante para el resultado final.

La situación es la siguiente: alrededor de los sesenta minutos de juego, en vez de echarse a morir tras recibir el gol como en nuestros peores momentos, la escuadra iquiqueña comienza a retomar el control del balón y atacar con insistencia sobre la valla de los Pumas. Pase de la muerte de Venezia a Ramos que define débil, pero marca un precedente de que el equipo no se estaba achicando con uno menos. «Pongan más huevos, pongan más corazón» es el cántico que baja desde la galería.

Al resultado que todos sabemos solo se pudo llegar porque los Dragones jamás dejaron de empujar. Antofagasta se vio recibiendo una andanada de aproximaciones del rival con un jugador más, y al parecer solo el hacer tiempo y las constantes interrupciones por falta los estaban salvando. Isaac Díaz ingresa y tiene dos claras pero no logra anotar, la segunda por un tapadón de Hurtado. La pregunta de si nos alcanzaría el tiempo es la que preocupa en esos momentos al público presente.

Para añadir más drama, un centro de Pitu Contreras impacta en la mano a un zaguero de la visita y el juez cobra penal, solo para arrepentirse 0.1 segundos después y cobrar el offside que indicaba el guardalíneas. El conjunto celeste, lejos de echarse a morir, comenzó a atacar con más urgencia, Jones filtra un balón hacia Isaac, quien en su búsqueda recibe un rodillazo en la cabeza de Hurtado, que lo deja al borde del nocaut. A 30 segundos del final, con el himno ya cantándose, falta penal para Iquique.

Una definición a sangre fría hacia el ángulo y el estadio explota. El penal convertido por Jones se gritó hasta romper la voz en todo el TDC, un grito de desahogo, de botar toda la desesperación de los minutos con el marcador en contra. Creo que la actitud del equipo es para aplaudir. Devolvieron en cancha el esfuerzo del público que compró su entrada y los vino a alentar en medio de un temporal, muchos con sus casas afectadas.

Tanto jugadores como el director técnico agradecieron el empuje del público, siendo uno de los factores que los llevó a seguir peleando. De forma muy lamentable, ese esfuerzo de nuestra parcialidad es correspondido por todos, menos por los responsables de llevar a cabo el espectáculo, y la hinchada vuelve a sufrir otro atropello más.

Lo feo:

¡Basta de maltratar a la hinchada iquiqueña!

Desde el campo, plantel y cuerpo técnico agradecen el empuje. Desde arriba, el desprecio.

No es ninguna novedad que el manejo del apartado de seguridad en el Tierra de Campeones es, y siempre ha sido una mierda. La lentitud para atender emergencias, el peligro latente que implica el difícil acceso a vías de evacuación, la actitud déspota de Romina, la infame jefa de seguridad (que más de un problema ha generado con los hinchas), pero sobre todo, la impresionante falta de criterio ante situaciones como la que hemos vivido con el temporal de lluvias esta última semana.

Pensamos que algo se pudo haber aprendido de la estupidez que presenciamos en el partido ante Copiapó, donde en medio de la llovizna, los guardias comenzaron a quitar los paraguas a la gente, botándolos a los tachos de basura. Para una hinchada conformada por muchas familias, adultos mayores y niños, esto es un pisoteo y un desprecio gigante.

Solo después de detenida la llovizna llegó la orden de que se podían ingresar los paraguas, con varias personas habiéndose devuelto a sus hogares con su entrada comprada. Sabemos que los guardias no actúan solos, y que la persona responsable de esa coordinación es la jefa de seguridad, lo que lo hace aún más inaceptable.

En este partido, nuevamente los problemas. Esta vez la descoordinación estuvo en la autenticación de las entradas, con un sistema aparentemente caído que dejó a varios cientos de hinchas sin poder ingresar a Galería Norte, incluso ya comenzado el encuentro. Recién a los 20-25 minutos ya había podido entrar gran parte de quienes pagaron por un espectáculo que no pudieron ver en su totalidad, sumando otro desaire a la larga lista.

Es momento de decir basta. La hinchada local sigue acompañando al equipo a pesar de estos y muchos más atropellos. Hablemos de cómo el año pasado en Copa Libertadores se sobrevendieron sectores que se achicaron para meter las cámaras de la transmisión, y a precios ridículos que no estaban incluidos en el abono. Hablemos también del actual precio de las entradas y abonos, los cuales se vieron mínimamente reducidos a pesar de que bajamos de división.

Hay veces que es simplemente no quererse meter la mano en el bolsillo. En su momento fueron los aforos reducidos por no contratar mayor personal de seguridad, en otro fueron la eliminación del abono de andes no numerado y ahora la eliminación de esa localidad en general, también para ahorrarse a los guardias en los accesos del sector. Estos últimos clásicos no se ha jugado con público de visita ni allá ni acá, y en parte también es por no querer pagar por más seguridad.

Pareciera que a quienes están arriba les incomoda la presencia de la hinchada que sostiene al club de su propiedad. Lo único que van a hacer es que la gente elija cuidar su bolsillo y deje de hacer presencia. De los 7 a 8 mil que promediábamos ahora vamos cerca de los 6 mil. El mensaje que quiero entregarles, es que la mejor forma de cuidar la plata como tanto les gusta, es cuidar a su gente y al esfuerzo que han hecho por fidelizarla todos estos años. No tiren ese esfuerzo a la basura, como los paraguas en medio de la llovizna.

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