En Somos Celestes veníamos siguiendo con lupa y mucha preocupación un tema que parecía pasar desapercibido para muchos, pero que en el papel es una bomba de tiempo: el cumplimiento de los minutos Sub-21. Con el cierre de la primera rueda a la vuelta de la esquina, las calculadoras no estaban dando buenas noticias para el CDI. Sin embargo, una actualización reglamentaria nos ha devuelto el alma al cuerpo.
FOTOS: Fabián Cejas
El inesperado alivio de los 315 minutos
La gran noticia de la jornada es la bonificación de 315 minutos para Deportes Iquique. ¿La razón? Bayron Barrera completó su tercera citación/participación oficial. Este abono no es menor: el club pasó de tener unos preocupantes 479 minutos a un total acumulado de 794.

Aunque el Artículo 31 es ambiguo sobre la retroactividad de los minutos y parece ser más un requisito de validación que un abono automático, una interpretación administrativa favorable permitió a Deportes Iquique recibir la bonificación completa de una sola vez.
Si bien todavía faltan 151 minutos para alcanzar la meta de los 945 exigidos para la primera mitad del torneo, el panorama hoy es mucho más manejable que hace una semana.
Una preocupación que pudo evitarse
Como medio partidario, fuimos enfáticos en alertar sobre este déficit. La realidad es que esta situación pudo y debió solucionarse mucho antes. No podíamos depender exclusivamente de la recuperación de Barrera —quien venía saliendo de una complicada lesión— para que las cuentas cuadraran.
La planificación de los minutos juveniles es una tarea administrativa y técnica que debe ser constante, y no un «incendio» que se apaga a última hora gracias a la recuperación de un jugador específico. Valoramos enormemente el aporte de Bayron y su pronta vuelta a las canchas, pero queda la lección para el cuerpo técnico: el reglamento no espera y el margen de error es mínimo.
Lo que viene
Para llegar a la meta de la primera rueda, Iquique necesita sumar los 151 minutos restantes en las fechas que quedan. Con el máximo de 120 minutos permitidos por partido, el margen de maniobra ahora es real, pero exige que jugadores como Antony Henríquez, Dylan Arias o el propio Barrera mantengan el protagonismo en cancha.



Desde nuestra vereda, seguiremos vigilando cada minuto. Porque en la cancha ganamos todos, pero en el escritorio no podemos regalar nada.




