Deportes Iquique consiguió un triunfazo como visitante tras vencer por 2-1 a Rangers en Talca. Los Dragones golpearon en los momentos precisos, resistieron la reacción del cuadro rojinegro y volvieron al norte con tres puntos que entregan algo de aire y, sobre todo, confianza para lo que viene. FOTO: PRENSA CDI
Había que ganar. No importaba cómo. Después de una seguidilla de resultados que había vuelto a instalar las dudas, Deportes Iquique necesitaba reencontrarse con los tres puntos y lo hizo en una cancha complicada, frente a un Rangers que llegaba encendido tras conseguir cuatro victorias consecutivas.
Ante más de 12 mil espectadores en el Estadio Bicentenario Fiscal Iván Azócar Bernales, el equipo dirigido por Hernán Peña salió dispuesto a disputar el partido de igual a igual y encontró rápidamente su premio.A los 12 minutos apareció Dilan Rojas para poner en ventaja a los Dragones Celestes. Un gol que permitió manejar de mejor manera los tiempos del encuentro y obligó al conjunto talquino a asumir mayores riesgos en busca del empate.
Iquique tuvo que trabajar.
Rangers empujó con su gente y durante el complemento aumentó la presión sobre el arco defendido por Daniel Castillo. Finalmente, a los 72 minutos, Ignacio Mesías consiguió el 1-1 y encendió a un estadio que comenzaba a creer en la remontada. Era probablemente el momento más complicado de la noche para los celestes. Pero esta vez Iquique tuvo respuesta.
Venezia apareció cuando más se necesitaba. Cuando Rangers intentaba aprovechar el envión del empate, Deportes Iquique volvió a golpear. Bayron Barrera, quien había ingresado por Dilan Rojas, participó en la acción ofensiva y la jugada terminó encontrando a Agustín Venezia, quien con una definición cruzada convirtió el 2-1 cerca de los 82 minutos. Premio también para Venezia, que ya había estado cerca de marcar mediante un tiro libre que terminó estrellándose en el travesaño. Quedaban minutos por sufrir —porque con Iquique casi siempre se sufre un poquito más de la cuenta—, pero los Dragones consiguieron sostener la ventaja hasta el pitazo final y desataron el festejo celeste en Talca. Tres puntos para guardar en la maleta y traerlos hasta el norte.
Un triunfo que hacía mucha falta
Más allá de la tabla, esta victoria tiene un valor importante por el momento en que llega. Iquique necesitaba cortar su mala racha y recuperar confianza, y lo consiguió precisamente ante un rival que atravesaba uno de sus mejores momentos de la temporada.Los Dragones frenaron una racha de cuatro victorias consecutivas de Rangers y alcanzaron los 28 puntos, tomando distancia de los lugares más incómodos de la clasificación y permitiéndose todavía mirar un poco más arriba.
Por supuesto, un triunfo no soluciona todos los problemas ni puede borrar lo ocurrido en las fechas anteriores. Este equipo todavía tiene cosas que mejorar y deberá encontrar la regularidad que tantas veces le ha faltado durante la temporada. Pero también hay que saber disfrutar cuando corresponde. Ganar de visitante, frente a más de 12 mil personas, después de recibir el empate y tener la personalidad para volver a ponerse arriba merece ser valorado. Ahora el desafío es que Talca no quede simplemente como una buena noche aislada. Que estos tres puntos sean el impulso para recuperar confianza, sumar nuevamente y comenzar a construir una racha que permita terminar la temporada de una manera muy distinta a como se veía hace algunas semanas. Porque mientras las matemáticas permitan mirar hacia arriba, habrá que intentarlo. Sin vender humo, sin sacar cuentas demasiado apresuradas y entendiendo que todavía queda trabajo por hacer. Por ahora, disfrutemos. Iquique volvió a ganar. Iquique volvió a sonreír. Y los tres puntos se vinieron a casa.


