En el fútbol, las malas rachas solo se cortan con carácter. Tras arrastrar una preocupante seguidilla de una seguidilla de partidos consecutivos sin conocer de victorias, las Dragonas Celestes llegaron a Santiago con una presión asfixiante sobre los hombros. No había margen de error en el duelo que cerraba la fecha 15: ganar era una obligación para salir del mal momento y meterse en puestos de playoffs. Finalmente, el cuadro iquiqueño logró el ansiado desahogo al imponerse con un categórico 4-0 ante Deportes Recoleta.
FOTO: Archivo CDI
El encuentro, transmitido por las pantallas de Mega 2, estuvo lejos de ser un trámite pacífico. A pesar del abultado marcador final, el trámite exigió al máximo la resiliencia del plantel. La apertura de la cuenta llegó gracias a la contundencia de Melisa Espina, quien aprovechó un rebote en el área tras un tiro de esquina servido por Cubillos para batir la portería local.
El factor de la adversidad y los goles del triunfo
Fue a partir de ahí donde el equipo demostró que sabía sufrir. Promediando el compromiso, las alarmas se encendieron con la lesión de Julieta Meliman, quien se vio obligada a abandonar el terreno de juego cuando restaban pocos minutos para finalizar la primera mitad. Lejos de caer en el desconcierto ante la baja de su compañera, el plantel iquiqueño se unió, redobló esfuerzos en la recuperación y demostró una tremenda fortaleza mental para sostener el andamiaje del partido.
Esa entrega tuvo su recompensa con una ráfaga de efectividad que terminó por sepultar las aspiraciones de Deportes Recoleta. Con el camino pavimentado por el tanto inicial de Espina, las Dragonas estiraron las cifras gracias a las apariciones de Geraldine Salazar (54′), Francesca Acuña (82′) y Katerine Cubillos (90’+6), estructurando un 4-0 definitivo que premió el orden táctico y la paciencia del equipo celeste.
Romper el molde y volver a empezar
Este triunfo le da un respiro vital al cuerpo técnico. Al inicio de la temporada se había trazado la ambiciosa meta de mejorar la campaña anterior —donde ya registraban un contundente 5-0 contra este mismo rival—, pero la dura realidad de las últimas semanas había golpeado las expectativas del equipo.
Las Dragonas Celestes regresan a casa con una sonrisa que no dibujaban hace jornadas. Esta victoria corta una sequía peligrosa y limpia la cabeza de un grupo de jugadoras que necesitaba recordar lo que es ganar. Ahora, con el peso de la racha ya quitado de encima y con la mirada puesta en la recuperación de Meliman, el desafío será consolidar este resultado para que sea el punto de inflexión definitivo en el torneo. Este miércoles reciben a Unión Española en el Mini Estadio, una buena ocasión para mantener la senda del triunfo. #VamosDragonas




